Restaurante Santa María del Mar

a la «Catedral del Mar»
Tradición marinera en el Born
Ubicado junto a la Basílica de Santa Maria del Mar, este restaurante ofrece cocina mediterránea con especialidad en pescados y carnes al Josper, arroces y tapas de máxima calidad. Un lugar con encanto, ideal para disfrutar de la mejor cocina de mercado, en pleno centro histórico y con unas vistas inolvidables.
Santa María del Mar
Ubicación privilegiada en el Born · Cocina mediterránea con sabor a mar · Ideal tras una visita a la basílica · Terraza con encanto · Servicio cercano y entorno único Servicio cercano y entorno único ·Ubicación privilegiada en el Born · Cocina mediterránea con sabor a mar · Ideal tras una visita a la basílica · Terraza con encanto · Servicio cercano y entorno único Servicio cercano y entorno único ·
Un lugar para disfrutar sin prisas
En Santa María del Mar nos gusta que vengas con ganas de comer bien y disfrutar del momento. Estamos en pleno Born, junto a la basílica, en una de esas esquinas de Barcelona donde el paseo acaba, inevitablemente, en una gran mesa.
Nuestra cocina es mediterránea, de mercado, con carácter de brasa. Trabajamos con producto fresco, tapas para compartir, arroces y recetas que ponen en valor el sabor auténtico de los ingredientes y el ritmo pausado de la cocina bien hecha. Pero si hay algo que marca la diferencia, son nuestras carnes y pescados al Josper.
Aquí la brasa no es un complemento, es protagonista. El horno Josper nos permite trabajar cada pieza con precisión: altas temperaturas, sellado perfecto y ese punto ahumado elegante que realza el sabor sin disfrazarlo. Seleccionamos cortes nobles —chuletón, entrecot, solomillo— y los tratamos con el respeto que merece la buena carne: producto excelente, punto exacto y reposo adecuado. El resultado es una textura jugosa por dentro, intensa por fuera, con ese aroma inconfundible que solo da la brasa bien hecha.
Nada artificioso. Solo materia prima de calidad, técnica y tiempo. Platos pensados para compartir, para alargar la conversación y disfrutar sin prisas.
El ambiente es tranquilo y acogedor, con una terraza perfecta para aprovechar el sol del mediodía o cenar al fresco en verano. En el interior está la magia: salones con ventanales y vistas directas a la Catedral del Mar, ideales tanto para parejas como para grupos que quieren comer con calma. Y el salón bodega, más íntimo, es perfecto para celebraciones y encuentros especiales.
Santa María del Mar es de esos lugares donde te sientes bien desde que llegas. Buena cocina —producto, brasa y mercado—, trato cercano y un entorno que invita a quedarse un rato más. Como debe ser.






